Playmovil, Legoland y castillos



El viaje se inicia en Munich ya que era el sitio al que volar salia mejor en aquel momento desde Malaga. Es para estudiar la posibilidad en otras ocasiones de volar a Nuremberg, que también tiene vuelos baratos. Llegada a Munich sobre las 11 de la mañana y recogida del coche para encaminarnos a Ratisbona o Regensburg. Esta pequeña ciudad alemana, capital de la región administrativa de Alto Palatinado, en el estado federado de Baviera, se encuentra en la confluencia de los ríos Danubio y Regen. Tiene ambiente universitario y un pequeño paseo ya que no es muy grande. Es la típica ciudad con torre que nos podemos encontrar en Europa central. Lo que se ve en la foto es lo bonito del lugar. Aparcamos en las afueras, que son 5 minutos del centro y comimos en una plaza cerca de la catedral, Haidplatz, en una pizzería, donde descubrimos que el agua es mas cara que la cerveza y que el agua sin gas es “still”.

 Un paseo después de la comida y coche en dirección Nuremberg, con la sensación de que la parada no había sido gran cosa, aunque es una ciudad agradable de pasear. En nurember nos alojamos en el Ringhotel Loew’s Merkur, que se encuentra fuera de la muralla pero a escasos 10 minutos. La ventaja es que ofrecía la segunda habitación gratis para alojar a los niños. Contaba con piscina interior, pequeña pero bien para un chapuzon después del viaje. 

Salimos a comer y en la entrada de la muralla encontramos unos soportales muy bonitos donde nos sentamos a disfrutar de la comida local.



En el paseo hasta alli se pasa por delante de la estacion de ferrocarril que es un edificio imponente.

 

El paseo por la parte amurallada de Nuremberg es muy bonito en cualquier direccion. Los puentes tienen unas vistas preciosas y es de las ciudades que mejor recuerdo me ha dejado y que siempre pienso en volver a visitar. La subida al castillo es impresionante y a cada lado a sitios ideales para hacerse fotos. Yo recomiendo subir pasando por uno de los dos puentes y bajar por el otro.

 

Cenar en una cerveceria tradicional es la mejor forma de acabar el dia. En este caso recalamos en el Bar Fuber, Hallpl. 2, pero habia mas. Este nos llamo la atencion por que estaba en los bajos de un edificio muy grande y por dentro era enorme.

Uno de los motivos para viajar a Nurember, con niños, es visitar el Playmovil Park. A solo 20 minutos del centro en coche, https://goo.gl/maps/tNXNkrny76tCDZ7F8 es un parque dedicado a las famosas figuras de playmovil adecuado para niños mas pequeños pero en el que todos lo pasamos bien. Se pasa el dia muy agradable y se puede comer alli en una zona cubierta impresionante que alberga ademas de miles de piezas un parque de tirolinas.

La cercanía del parque y que Nuremberg no es muy grande, nos permitió varios paseos por la ciudad que nos resultaron muy entretenidos.

El tercer día nos levantamos temprano y fuimos a visitar la ciudad de Bamberg, que resulto también una buena elección. Pasamos un día completo al que solo hubo que ponerle una pega ya que me pusieron una multa de aparcamiento que pude pagar desde España sin problemas ya que lo tienen muy bien organizado. Es una ciudad pequeña con muchos rincones que visitar y todo muy bien cuidado.

La comida espectacular en Bischofsmühle, aunque había varios sitios que merecían la pena.

La siguiente etapa era el parque legoland, en Ulm, para lo que cogimos habitación en un pequeño hotel en el pueblo vecino de Gunzburg hotel Römer, de ambiente familiar. El pueblo es pequeño y muy tranquilo y se deja pasear muy bien. Cenamos en  Ristorante-Pizzeria Cavallino Gaststätte que nos gusto bastante.

El parque legoland cubrió nuestras expectativas. Pequeño y muy cuidado es ideal para pasar un buen dia. Atracciones para todos los públicos y mucha ficha de lego con figuras de todo tipo y recreaciones de monumentos famosos y películas. Allí aprendimos que la lluvia, que en Alemania es normal, no paraliza la vida y pronto nos sumamos a la corriente y pasamos el día disfrutando bajo la lluvia de agosto.

La siguiente etapa visita a los castillos en Fussen. Allí localizamos un pequeño hotel de nombre Fantasía,(https://www.hotelfantasia.de/en/) que resulto una magnifica elección.

A la llegada tuvimos un buen rato de atasco ya que se ve que pillamos la hora en la que todo el mundo llega para visitar los dos castillos. El Castillo de Neushwanstein, en el estado de Baviera, es quizás el castillo más bonito de toda Alemania, y uno de los más bonitos de Europa. Mandado construir por Luis II, a finales del siglo XIX, se inspira en los castillos medievales, y a su vez inspiró a Disney para la creación del Castillo de la Bella Durmiente. forma parte junto con el Castillo de Hohenschwangau y el Castillo de Linderhof, de los conocidos como “Castillos del Rey Loco”.

Dando un paseo fuimos primero al de Hohenschwangau y luego al de Neushwanstein, que ya pide subir una buena cuesta pero con unas vistas muy recomendables. Una visita guiada es lo suyo para disfrutar de ambos. A la vuelta bajar en un coche de caballos le da un toque romántico.

El pueblo de Fussen también tiene una visita recomendable, máxime en esta época que pillamos en fiestas. Biergardens por las calles en los que los lugareños son muy amables con los extranjeros y te invitan a cantar con ellos canciones populares mientras bebes unas cervezas.

La ultima etapa Munich, en la que elegimos un hotel en las afueras que ofrecía habitaciones familiares de la cadena O2, muy cerca de una boca de metro para poder visitar la ciudad con facilidad. En fin de Munich que voy a contar, hay miles de guías por internet. Imprescindible cenar o comer en la cervecería HB y tomarse un café en la plaza del ayuntamiento. El jardín Ingles, la zona de surf en el río, el olimpiapark, el canal para regatas, etc. mucho que ver. El paseo en el autobús panorámico también recomendable. 

Muy amables los alemanes en todo momento esforzándose por que te lleves una buena impresión de la ciudad.

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